#4#3, normalmente los objetos celestes se "pesan" teniendo en cuenta su efecto sobre objetos circundantes. Por ejemplo:
Vemos una estrella que describe círculos de cierto radio (alrededor de otra estrella, presumiblemente), a cierta velocidad angular. Podemos calcular qué fuerza sería necesaria para curvar así su trayectoria, impidiendo que siga un camino recto (la llamada "fuerza centrífuga"). Si esta fuerza ("centrípeta") asumimos que es de origen gravitatorio, generado por el campo gravitatorio de un objeto en el centro de la órbita, podemos deducir la masa que dicho objeto central debe tener. Así podríamos "ver" incluso un agujero negro, ya que aunque no se pueda detectar directamente, su efecto gravitatorio se sigue "viendo".
Vemos una estrella que describe círculos de cierto radio (alrededor de otra estrella, presumiblemente), a cierta velocidad angular. Podemos calcular qué fuerza sería necesaria para curvar así su trayectoria, impidiendo que siga un camino recto (la llamada "fuerza centrífuga"). Si esta fuerza ("centrípeta") asumimos que es de origen gravitatorio, generado por el campo gravitatorio de un objeto en el centro de la órbita, podemos deducir la masa que dicho objeto central debe tener. Así podríamos "ver" incluso un agujero negro, ya que aunque no se pueda detectar directamente, su efecto gravitatorio se sigue "viendo".