#7 El problema está en que los padres protegen demasiado a sus hijos. Para ellos, todo lo que dice el chaval va a misa. Y claro, con ese panorama en casa, pues los cachorros se crecen. No hay un modelo de autoridad, hacen lo que quieren cuando les da la gana. Pero lo mejor es que esto abre las puerta a un futuro de lo más divertido: ver cómo se adaptan a la vida laboral cuando dejen el "insti". La hostia va a ser tremenda.