El problema en los hombres, especialmente si vais sin con bicis SIN marchas, que es se hiperdesarrollan los muslos, y en las erecciones todas esas nuevas venas rivalizan con el pene. En el fondo las seculas son algo parecido (o peor) a paracticar sexo o la masturbacíon de pie, como como alguno sabrá, cuesta un poco más mantener el miembro erecto. Mucho más que el tema de los testiculos, que a poco "caidos" que los tengas, no los aprietas. Pero los niños tienen el problema de tenerlos muy unidos a sus ingles, expuestos al sillín.
El problema en las mujeres , al tener los genitales un poco más bajos que nosotros y sin prologación separadora, es que gran parte de la entrada de la vajina y los labios, la aprietan en el sillín, que por cierto cada día son mas pequeños y ridículos.
Las bicicletas reclinadas son el futuro, con esos sillines acolchados y cuanto más sitio para posaderas y riñones, mejor (incluso muchas tienen espaldera). Además pedaleas más rápido, y "sientes" la velocidad más, por lo que es difícil que te la peges o te hagas el loco sin darte cuenta (que les pasa a algunos con sus flamantes bicis de tropecientas marchas).
El problema en los hombres, especialmente si vais sin con bicis SIN marchas, que es se hiperdesarrollan los muslos, y en las erecciones todas esas nuevas venas rivalizan con el pene. En el fondo las seculas son algo parecido (o peor) a paracticar sexo o la masturbacíon de pie, como como alguno sabrá, cuesta un poco más mantener el miembro erecto. Mucho más que el tema de los testiculos, que a poco "caidos" que los tengas, no los aprietas. Pero los niños tienen el problema de tenerlos muy unidos a sus ingles, expuestos al sillín.
El problema en las mujeres
Las bicicletas reclinadas son el futuro, con esos sillines acolchados y cuanto más sitio para posaderas y riñones, mejor (incluso muchas tienen espaldera). Además pedaleas más rápido, y "sientes" la velocidad más, por lo que es difícil que te la peges o te hagas el loco sin darte cuenta (que les pasa a algunos con sus flamantes bicis de tropecientas marchas).