#65 Coincido con #46. Toda publicidad dirigida a niños o interpretada por niños debería ser prohibida o estar severamente vigilada por la sencilla razón de que son mucho más vulnerables a la persuasión publicitaria que los adultos, y son éstos los que acaban pagando el pato.
Y hace unos años Thomas Szasz decía: "No responsabilizamos de la obesidad de los gordos a quien vende comida, pero atribuimos los hábitos de los adictos a quien les venden la droga". Pues parece que esto ya no es así, y la idea de la responsabilidad personal va quedando cada vez más diluida para regocijo de nuestros gobernantes, que cada vez se encuentran más cómodos en su papel de pastores en detrimento de su verdadera misión: la de servir al interés público.
Y hace unos años Thomas Szasz decía: "No responsabilizamos de la obesidad de los gordos a quien vende comida, pero atribuimos los hábitos de los adictos a quien les venden la droga". Pues parece que esto ya no es así, y la idea de la responsabilidad personal va quedando cada vez más diluida para regocijo de nuestros gobernantes, que cada vez se encuentran más cómodos en su papel de pastores en detrimento de su verdadera misión: la de servir al interés público.