Imaginaos que el acomodador os pide la entrada del cine y vosotros no la tenéis porque se os cayó al suelo mientras sacabais dinero para pagar las palomitas. Coge el acomodador, se pira, y vuelve con dos polis. La cara de bobo que se te queda cuando te invitan a salir debe de ser de órdago, y más aun cuando un tercer poli te agarra del brazo y tu le dices que te suelte... El resto es historia.
Imaginaos que el acomodador os pide la entrada del cine y vosotros no la tenéis porque se os cayó al suelo mientras sacabais dinero para pagar las palomitas. Coge el acomodador, se pira, y vuelve con dos polis. La cara de bobo que se te queda cuando te invitan a salir debe de ser de órdago, y más aun cuando un tercer poli te agarra del brazo y tu le dices que te suelte... El resto es historia.
¿O sólo lo es cuando eres musulmán en los EEUU?