#38#36 Eso es porque no has conocido a ningún cristiano de hace 3 siglos. Hasta la época de la Ilustración casi todos los cristianos se tomaban los relatos de la Biblia como descripciones precisas de los hechos, dado que con ese propósito los escribieron sus autores. Son los creacionistas, no los católicos ni los protestantes no fundamentalistas, los que interpretan la Biblia como siempre se ha interpretado en el cristianismo.
2 hechos históricos bien conocidos:
- El obispo Ussher (1581-1656) dató la creación del Universo en el año 4004 antes de Cristo, e incluso le puso fecha (el 23 de octubre del calendario juliano), porque tal año y tal fecha fue lo que él dedujo de sus lecturas de la Biblia. Esa datación de la creación del Universo fue aceptada como correcta por innumerables cristianos (sigue siendo la datación que apoyan los creacionistas).
- Galileo (1564-1642) fue condenado por la Inquisición por afirmar que la Tierra se mueve. La razón que tenían casi todos los cristianos para negar que se moviese es que en cierto pasaje de la Biblia se dice que Dios detuvo el movimiento del Sol en el cielo durante una batalla, para favorecer a los hebreos. De ahí deducían que era el Sol el que se movía, no la Tierra.
Lo de interpretar la Biblia alegóricamente es un fenómeno reciente en el cristianismo. Durante la mayor parte de la historia del cristianismo no se interpretaba así, ni tampoco era el propósito de los autores bíblicos el escribir de forma alegórica cuando relataban los hechos. Eso no quiere decir que en la Biblia no haya alegorías (las parábolas, por ejemplo), pero en la Biblia, como en cualquier otro libro, está bastante claro cuando el autor presenta una alegoría y cuando está relatando unos hechos supuestamente ciertos.
El cachondeo de las interpretaciones alegóricas de la Biblia viene cuando, por ejemplo, un católico considera que es alegoría el relato de la creación, el del diluvio universal, y el del cruce del Mar Rojo por Moisés, pero dice que no lo es el relato de la concepción virginal de Jesús, ni aún mucho menos la crucifixión y resurrección de Cristo. La interpretación de la Biblia de los creacionistas es mucho más coherente y ajustada a la voluntad de los autores bíblicos.
Es precisamente la ciencia la que ha forzado un cambio tan radical en la interpretación de la Biblia por parte de la corriente cristiana principal.
2 hechos históricos bien conocidos:
- El obispo Ussher (1581-1656) dató la creación del Universo en el año 4004 antes de Cristo, e incluso le puso fecha (el 23 de octubre del calendario juliano), porque tal año y tal fecha fue lo que él dedujo de sus lecturas de la Biblia. Esa datación de la creación del Universo fue aceptada como correcta por innumerables cristianos (sigue siendo la datación que apoyan los creacionistas).
- Galileo (1564-1642) fue condenado por la Inquisición por afirmar que la Tierra se mueve. La razón que tenían casi todos los cristianos para negar que se moviese es que en cierto pasaje de la Biblia se dice que Dios detuvo el movimiento del Sol en el cielo durante una batalla, para favorecer a los hebreos. De ahí deducían que era el Sol el que se movía, no la Tierra.
Lo de interpretar la Biblia alegóricamente es un fenómeno reciente en el cristianismo. Durante la mayor parte de la historia del cristianismo no se interpretaba así, ni tampoco era el propósito de los autores bíblicos el escribir de forma alegórica cuando relataban los hechos. Eso no quiere decir que en la Biblia no haya alegorías (las parábolas, por ejemplo), pero en la Biblia, como en cualquier otro libro, está bastante claro cuando el autor presenta una alegoría y cuando está relatando unos hechos supuestamente ciertos.
El cachondeo de las interpretaciones alegóricas de la Biblia viene cuando, por ejemplo, un católico considera que es alegoría el relato de la creación, el del diluvio universal, y el del cruce del Mar Rojo por Moisés, pero dice que no lo es el relato de la concepción virginal de Jesús, ni aún mucho menos la crucifixión y resurrección de Cristo. La interpretación de la Biblia de los creacionistas es mucho más coherente y ajustada a la voluntad de los autores bíblicos.
Es precisamente la ciencia la que ha forzado un cambio tan radical en la interpretación de la Biblia por parte de la corriente cristiana principal.