#48#46 Desafortunadamente, las razas de Tolkien no son inmunes a los poderes de la magia y el engaño. Los hobbits caen bajo el influjo de Saruman al final del tercer libro, lo cual indica que también son propensos a la hechicería y a la maldad. Por lo tanto, en un caso hipotético en el que Gandalf utilizara las artes del engaño para manipularlos, sería posible que hiciera creer a Frodo que llevaba una pesada carga en su poder, y a Gollum para que persiguiera un objeto diferente al que cree. Quien dude de la capacidad de esa magia de los Istari, que recuerde el fuerte influjo de Saruman en el rey Theoden, un hombre fuerte, recio y de gran carácter, dominado a distancia por una mente poderosa...