#19 Desde luego que hay que denunciar el inconstitucional Concordato y hacer efectiva una real separación de las Iglesias y el Estado. Pero también es imprescindible derogar el Ley de Libertad Religiosa de 1980 y sustituirla por una Ley de Libertad de Pensamiento, Conciencia y Religión, que acoja la igualdad de derechos de TODOS los ciudadanos: tanto los creyentes en religiones como los no creyentes en ninguna. Porque estas plataformas cristianas sólo piensan en los creyentes. ¡Y a los ateos los consideran como carentes de derechos! Si los derechos de los no creyentes no quedan plenamente recogidos en la ley, ésta no podrá ser nunca verdaderamente democrática y ni siquiera enteramente constitucional, pues TODOS somos iguales ante la ley.