#1 La avaricia rompe el saco. Osti, que he utilizado una frase que no es mía. ¿Vendrá CEDRO, la SGAE, o quien sea a exigirme 50 céntimos(de euro)? Independientemente de "trapos sucios" (joé, otra vez, ¡ala, 50 ctms!)el problema radica en que estas entidades de gestión parten del principio de que somos delincuentes. O sea, nos prohíben hacer algo por ley (hasta ahí bien) y automáticamente nos cobran por incumplir la ley; literalmente: hago la ley y la trampa (¡y van otros 50 céntimos!).