#27 Recuerdo cuando trabajaba en Madrid, en jornada partida. Nos daban bonos para comer. Me comía dos primeros platos y luego el postre. Tenía que salir del restaurante rodando. Intentaba echarme una siesta, pero cuando me entraba el sueño sonaba el despertador y tenía que volver al trabajo. Y allí estaba yo, haciendo la digestión a las cuatro de la tarde mientras intentaba hacer algo productivo.