#16#7: conozco demasiado bien Valencia (por cercanía tanto geográfica como "humana" ) como para corroborar cuanto dices.
El problema es que la sociedad valenciana, como tal, no existe. Me explico: no es una sociedad cohesionada, integrada, sino completamente dividida:
- entre clases sociales (salvo en Madrid, no he visto en ningún otro lugar donde las diferencias sociales sean tan grandes)
- entre culturas y lenguas: los castellanohablantes se imponen a los "valenciano/catalanoparlants", sobre todo en las capitales (Valencia y Alicante)
- entre gente muy de derechas (unidos y mezclados con la ultraderecha más activa de España) y nada demócratas contra la gente de izquierdas, progresista o, simplemente, liberal-demócratas.
El "tantsemenfotisme" es un cáncer para las democracias y las sociedades modernas. Valencia es un ejemplo perfecto.
El problema es que la sociedad valenciana, como tal, no existe. Me explico: no es una sociedad cohesionada, integrada, sino completamente dividida:
- entre clases sociales (salvo en Madrid, no he visto en ningún otro lugar donde las diferencias sociales sean tan grandes)
- entre culturas y lenguas: los castellanohablantes se imponen a los "valenciano/catalanoparlants", sobre todo en las capitales (Valencia y Alicante)
- entre gente muy de derechas (unidos y mezclados con la ultraderecha más activa de España) y nada demócratas contra la gente de izquierdas, progresista o, simplemente, liberal-demócratas.
El "tantsemenfotisme" es un cáncer para las democracias y las sociedades modernas. Valencia es un ejemplo perfecto.