#34 Cuando el último pez haya sido pescado, el último árbol talado y... en fin... yo prefiero mil veces salvar la vida de esos 200 linces a un puñado de borrachos imprudentes y homicidas pertenecientes al virus más dañino que ha surgido en la Tierra: El Hombre. E incluso aunque no fueran borrachos, imprudentes ni homicidas.