Difundamos el ateismo

  1. #106   Siendo niño, yo era un devoto creyente. Creía, por encima de todo en Dios, la rinidad
    y la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana.
    En una ocasión, con 9 tiernos años, entré en una hermosa y mística iglesia. Después de persignarme, me arrodillé y cerrando los ojos comencé a rezar el Padrenuestro de cada día. Cuando no había llegado a "venga a nosotros tu reino", una intensa luz iluminó mi alma con fuerza cegadora. Detrás de la luz empezaron a aparecer unos hermosos angelitos que comenzaron a girar en torno a mí, describiendo unas elipses y que repetían sin cesar "tú no eres el centro del universo". Entonces lo comprendí todo. Un impulso irrefrenable me llevó a gritar "Dios no existe, perdón me equivoqué, repito: dios no existe", lo que resonó por la iglesia.
    Tiempo despues comprendí que esos angelitos eran ni más ni menos Newton, Galileo, Copérnico, Kepler, Einstein, y toda una retahíla de herejes involuntarios.
    Tuyo es el Reinado, tuyo el poder y la Gloria, Eternamente.
    Amén.
    5  votos: 2   link
    el 29-01-2008 18:08 UTC por sebastig sebastig
     twitter  facebook  tuenti  
comentarios cerrados

menéame