La última vez que pasé por Turisme de Barcelona, bajo Plaça Catalunya, había una máquina, mecánica, donde pagabas un euro (o medio, no sé) por una ranura, ponías un céntimo en otra, escogías un motivo, girabas una manivela, y se grababa el motivo en el céntimo que te lo devolvía como recuerdo...
La última vez que pasé por Turisme de Barcelona, bajo Plaça Catalunya, había una máquina, mecánica, donde pagabas un euro (o medio, no sé) por una ranura, ponías un céntimo en otra, escogías un motivo, girabas una manivela, y se grababa el motivo en el céntimo que te lo devolvía como recuerdo...