Otro aeropuerto sin aviones

  1. #24   Érase una vez en la ciudad califal de Córdoba, allá por la década de los 80, después de morir un enano con muy mala leche (que tuvo el reino engañado durante 40 años), un alcalde que llamaremos "El Califa Rojo, luz de creyentes". Tan ilustre personalidad se encontró ciudad con tanta belleza escondida en un estado de caos y ruina total, enumeramos:

    - La ribera del río Guadalquivir completamente deslucida debido a la carretera general que cruzaba de parte a parte la ciudad.
    - Avenidas de gran renombre como la del Gran Capitán que no mostraban su belleza, al igual que todo el centro.
    - El entorno de la mezquita y el puente romano totalmente partido por la carretera mencionada anteriormente.
    - Etc, etc...

    Y se puso directamente manos a la obra. Saneó las cuentas, hizo pública la ruinosa empresa municipal de autobuses, y comenzó a redactar nuevos planes urbanísticos, más acordes a atraer más turismo y a un desarrollo sostenible. Pero viendo que no podía abordar todo en sus legislaturas, nombró a su digno sucesor, Segundo Califa de Córdoba, Don Herminio Trigo. Y su digno y excelentísimo sucesor sí que pudo abordar los planes previstos:

    - Trasladó el recinto ferial al Arenal, donde la feria pone el broche de oro al más bello mes de Mayo cordobés.
    - Junto al recinto ferial, comenzó a construir el estadio de fútbol Nuevo Arcángel.
    - Lo más importante, y lo que trajo prosperidad y riqueza turística a la ciudad, construyó la nueva estación de ferrocarril, por la que actualmente pasan los modernos AVE, sirviendo de unión a alta velocidad entre Madrid y Andalucía. A su lado construyó la estación de autobuses, con lo que la infraestructura de transporte provincial quedó completada. Dicha estación estaba anteriormente proyectada y presupuestada allá por los 70, pero a cierto alcalde franquista lo trincaron en Barajas con el maletín del presupuesto de camino a Suiza, y el proyecto se canceló. Dicha estación, hoy en proceso de renombrado (de Córdoba Central a Luis de Góngora, más acorde con el conjunto de estaciones de alta velocidad), ha supuesto una puesta en valor añadido a la ciudad califal, atrayendo más turistas ávidos de Semana Santa, cruces de mayo, patios cordobeses, flamenco y vino, y por consiguiente más riqueza.

    No me extiendo más, todo esto se puede ver si se visita una de las ciudades más bellas de Andalucía. Moraleja: esa es la diferencia de construir obras al servicio del pueblo y construir obras para faraones.
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  1. #35   #24 Caray, parece que el alcade fuera Voldemort xD aunque para los fachuzos, casi casi.
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    1. #36   #35 No, fue Don Julio Anguita.
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