El impacto del meteorito en Rusia es el mayor de los últimos 100 años

  1. #25   #6 leyendo teorías sobre Tunguska... me quedo como la bomba H enviada desde el futuro, mucho mas veraz que la hipótesis científica de un cometa de hielo,
    ¡estos científicos y sus dogmas de fe, ocultándonos la verdadz!!
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  1. #57   #25 #52 Deduzco por vuestros comentarios que ni siquiera diferenciáis un metorito de un cometa. Y os votan positivo, acojonante cómo está cayendo en picado el nivel en Menéame.

    #35 Yo no soy científico, no soy yo quien debería estudiar el evento. No sé lo que sucedió pero creo que la teoría del cometa quizá sea la menos inverosímil.
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    1. #65   #57 Un asteroide es un cuerpo rocoso, carbonáceo o metálico más pequeño que un planeta y que orbita alrededor del Sol, en una órbita interior a la de Neptuno. Desde la Tierra tienen aspecto de estrellas, de ahí el nombre de asteroides (ἀστεροειδής en griego significa "de figura de estrella") que les fue dado por John Herschel poco después de que los primeros fueran descubiertos. Los asteroides también se llaman planetoides o planetas menores, denominaciones que son más adecuadas a lo que, en realidad, son. Estas últimas denominaciones incluyen, además, a los cuerpos de hielo, en vez de rocosos, y a aquellos cuya órbita se encuentra más allá de la de Neptuno.

      La mayoría de los asteroides que se hallan en nuestro Sistema Solar, poseen órbitas semi-estables entre Marte y Júpiter, pero algunos son desviados a órbitas que cruzan las de los planetas mayores.

      Un meteorito es un meteoroide que alcanza la superficie de la Tierra debido a que no se desintegra por completo en la atmósfera.

      Al entrar en contacto con la atmósfera, la fricción con el aire causa que el meteoroide se caliente, y entonces entra en ignición emitiendo luz y formando un meteoro, bola de fuego o estrella fugaz. Se denominará bólido a aquellos meteoros cuya luminosidad sea superior a la del Planeta Venus (magnitud -4).

      Generalmente, un meteorito en la superficie de cualquier cuerpo celeste es un objeto que ha venido desde otra parte del espacio. Los meteoritos también se han encontrado en la Luna y Marte.

      Los meteoritos que se logran recuperar después de ser observados durante su tránsito en la atmósfera son llamados caídas. El resto de los meteoritos se conocen como hallazgos. A la fecha (mediados de 2006), existen aproximadamente 1050 caídas atestiguadas que produjeron especímenes en las diversas colecciones del mundo. En contraste, existen más de 31.000 hallazgos de meteoritos bien documentados.[1]

      El término meteoro proviene del griego meteoron, que significa fenómeno en el cielo. Se emplea para describir el destello luminoso producido por la caida de la materia que existe en el sistema solar sobre la atmósfera terrestre lo que da lugar a una incandescencia temporal resultado de la fricción atmosférica. Esto ocurre generalmente a alturas entre 80 y 110 kilómetros (50 a 68 millas) sobre la superficie de la Tierra. Este término se emplea también en la palabra meteoroide con la que nos referimos a la propia partícula sin ninguna relación con el fenómeno que produce cuando entra en la atmósfera de la Tierra. Un meteoroide es materia que gira alrededor del Sol o cualquier objeto del espacio interplanetario que es demasiado pequeño para ser considerado como un asteroide o un cometa. Las partículas que son más pequeñas todavía reciben el nombre de micrometeoroides o granos de polvo estelar, lo que incluye cualquier materia interestelar que pudiera entrar en el sistema solar. Un meteorito es un meteoroide que alcanza la superficie de la Tierra sin que se haya vaporizado completamente.

      Los meteoritos se nombran siempre como el lugar en donde fueron encontrados,[2] generalmente una ciudad próxima o alguna característica geográfica. En los casos donde muchos meteoritos son encontrados en un mismo lugar, el nombre puede ser seguido por un número o una letra (ejemplo: Allan Hills 84001 o Dimmitt (b)).

      Tradicionalmente los meteoritos se han dividido en tres amplias categorías:

      1. los meteoritos pedregosos (rocas), integradas principalmente por los minerales de silicato;
      2. los meteoritos metálicos (hierro), se componen en gran parte de hierro-níquel;
      3. y, los meteoritos pedregosos con hierro, que contienen grandes cantidades de material metálico y rocoso.

      Los modernos esquemas de clasificación dividen los meteoritos en grupos según su estructura, composición química e isotópica, y mineralogía. Véase: clasificación de los meteoritos.



      Los cometas (del latín cometa y el griego kometes, "cabellera") son cuerpos celestes constituidos por hielo y rocas que orbitan el Sol siguiendo órbitas muy elípticas. Los cometas, junto con los asteroides, planetas y satélites, forman parte del Sistema Solar. La mayoría de estos cuerpos celestes describen órbitas elípticas de gran excentricidad, lo que produce su acercamiento al Sol con un período considerable. A diferencia de los asteroides, los cometas son cuerpos sólidos compuestos de materiales que se subliman en las cercanías del Sol. A gran distancia (a partir de 5-10 UA) desarrollan una atmósfera que envuelve al núcleo, llamada coma. Esta coma está formada por gas y polvo. Conforme el cometa se acerca al Sol, el viento solar azota la coma y se genera la cola o cabellera característica. La cola está formada por polvo y el gas de la coma ionizado.

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