"Mis hijos hacen mucho ruido cuando juegan con el ordenador..."

  1. #86   #83 "¿Estoy siendo cruel? Creo que no. Mi sobrina me ha enseñado a confiar en su palabra y que puedo dejarle mi tablet cuando quiera. Me ha demostrado que puedo llevarla al cine cuando vaya a verla y que puedo irme con ella a cualquier sitio sin tener que sufrir unas justificadas miradas asesinas de otras personas."

    En realidad eres tu (bueno, y/o sus padres) quien le ha enseñado

    Todos los niños tienen los mismos rasgos de comportamiento basados en el aprendizaje innato de las neuronas. Si aprenden que el resto de la gente también son personas como ellos y que necesitan sus cosas y deben ser respetadas, aprenderán a no molestar de manera innecesaria.

    Si por contra se les trata de hacer vivir en una burbuja en donde todo vale o donde por contra hay consecuencias pero sin que comprendan su origen y razón de ser, se acostumbrarán a hacer lo que les plazca e ignorar los problemas de los demás.

    Por fortuna todo esto acaba siendo moldeado antes o después, pero es una pena que un niño tenga problemas por que sus padres no han tenido la voluntad de hacerle comprender que en el respeto a los demás y en la empatía por sus problemas se haya la clave para facilitarnos la vida entre todos.
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  1. #88   #86 Desde mi punto de vista es muy sencillo: Si mi sobrina se porta como un demonio al llevarla al cine, no la vuelvo a llevar conmigo y con mi novia! Cuando no come su cena, en lugar de ponerme a ver "Toy Story" o "Los aristogatos", me pongo a ver "Terminator" y como es para mayores, te vas a tu cuarto.

    Sé que ella disfruta estando con nosotros porque no le hablamos como si fuese idiota y supongo que con su forma de ver las cosas, somos divertidos. Yo también me lo paso muy bien con ella y disfruto viendo dibujos por la tele y comentando cosas con ellas, aunque en ese momento esté poniéndome un pie en la cara...

    Al final, todos tenemos nuestras responsabilidades particulares. Ella debe portarse correctamente dentro de unos límites adecuados, que todos tenemos nuestras pataletas, y si lo hace podremos seguir disfrutando juntos de nuestro tiempo.
    Por mi parte tengo que cuidarla si se tropieza y se "hace pupa", vigilar que no se moje mucho cuando llueve, procurar no decir palabrotas y por lo general dar mimos y hacerla reir, incluso si ese día no estoy de humor... Si se vuelve una niña llorica que no espere que la acompañe al cole nunca más, ni que unos peluches bailando la feliciten por su cumpleaños!* :-P


    ¿Tengo mérito alguno por darle la oportunidad de seguir creciendo como una personita o ella por demostrarme que puedo hacerlo más veces? La pregunta podría ser: ¿quién enseña a quién?

    Muchas veces asumimos respuestas y nos sorprenden con otras diferentes a las esperadas, muchas de ellas totalmente inesperadas. Con un niño pequeño pasa continuamente. Lo más lógico cuando un niño está jugando y divirtiéndose es que no quiera parar por puro hedonismo. Pero a través de la educación podemos conseguir la misma respuesta a otros estímulos.
    Un ejemplo clásico: A mi siempre me ha encantado leer y cuando en el colegio lo decía, muchos de mis compañeros decían que era un rollo. Yo me podía pasar horas y horas leyendo en silencio, cosa que extrañaba a mucha gente porque yo no era precisamente un niño tranquilito! xD
    Igual que para mi estar leyendo era satisfactorio, también puedes hacer que sea satisfactorio cumplir con ciertas "normas opresoras" hoy, porque al hacerlo obtendrás "mañana" un regalo o trato especial.


    *: Para esos aburridos que pululan por aquí: Un peluche bailando puede ser muy divertido y mi sobrina a pesar de saber de sobra que los peluches no son seres vivos, siempre tendrá la duda porque no ve unas manos que los muevan. Esa duda, esa ilusión o esa magia es la que diferencia a un niño de un adulto y personalmente me gusta incendiarla.
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