#114#109 Tú ríete de lo que te dé la gana, que yo me reiré de lo que a mí me haga gracia.
La gente está dando por hecho de que esos tipos conocían los riesgos que entrañaba el meterse en esa bola, y eso igual es mucho suponer. Nadie hace puenting voluntariamente con una cuerda rota o se da una hostia con su coche a 200 contra un muro de hormigón para ver qué pasa.
A mi esto me parece un accidente, y los accidentes en los que mueren personas no me hacen gracia. Seré un rarito o un amargado.
#123#114 Nadie te ha dicho a ti de qué puedes o de qué debes reírte. Así que por supuesto que, como bien proclamas, puedes reírte de lo que te dé la gana. Y si algo no te hace gracia, solución simple: no te rías. Pero no andes dando la murga y diciéndonos a los demás de qué podemos reírnos y de qué no e intentando convencernos de lo apropiados que son tus absurdos y moralistas límites del humor.
Sobre lo de si conocían y asumían los riesgos... me importa un pepino. No entiendo qué necesidad hay de justificar los chistes sobre ésta o cualquier otra noticia. Como ya dije antes hay que poder reírse de todo y hay que saber reírse de todo (empezando por uno mismo, que a muchos amargadillos de tres al cuarto esto se les olvida). Y en cualquier caso, si algún chiste no te parece merecedor de tus carcajadas, limítate a no dárselas, en lugar de intentar censurarlo y de descalificar a su autor.
En fin, no voy a discutir más porque mucho me temo que entraríamos en un bucle infinito.
La gente está dando por hecho de que esos tipos conocían los riesgos que entrañaba el meterse en esa bola, y eso igual es mucho suponer. Nadie hace puenting voluntariamente con una cuerda rota o se da una hostia con su coche a 200 contra un muro de hormigón para ver qué pasa.
A mi esto me parece un accidente, y los accidentes en los que mueren personas no me hacen gracia. Seré un rarito o un amargado.