#124 Su secta, sus normas. ¿Dónde está el problema? Al que no le guste que no vaya a misa. Aquí nos rasgamos las vestiduras (y con razón) cada vez que la iglesia intenta inmiscuirse en la vida de los que no creemos en sus patrañas. Pues dejemos de inmiscuirnos nosotros en sus absurdas costumbres.