#110#30 No está desprestigiando las matemáticas en absoluto, lo que está diciendo es que están mucho menos sujetas a subjetividades, pues, al fin y al cabo, 2+2 son 4 y solamente hay una forma de decirlo.
Vamos, no creo que esté descubriendo nada nuevo: en un examen de matemáticas las soluciones están bien o están mal, no hay vuelta de hoja. Ahora bien, en uno de historia la cosa cambia... no sólo depende de que sepas o no los hechos históricos, sino de que sepas explicarlos con coherencia y que luego el profesor entienda lo que quisiste decir.
Pues lo mismo pasa al redactar los libros
#153#110 Bueno, pero lo que critica de las letras también es aplicable a las ciencias, tan grave es que alguien no sepa expresarse correctamente o no conozca un mínimo de su historia siendo universitario como que no sepa resolver una ecuación de segundo grado o conozca lo más elemental de estadística y probabilidades.
#164#61las leyes trigonométricas no dan lugar a interpretaciones o ambigüedades pues se basan, como supongo bien sabrás mejor que yo, en leyes y fórmulas inamovibles
Pues mira, esa frase tuya daría para una larga contestación puesto que si bien las relaciones entre los lados y ángulos de un triángulo se pueden indicar en una serie de expresiones fijas, también es cierto que se pueden desarrollar distintas formas de representación que haga más o menos sencillo trabajar con ellas... y no me enrollo más.
Las ciencias también requieren también un método didáctico apropiado. Los niños necesitan acceder a una formación científica que no se resuma en memorizar una serie de leyes y fórmulas inamovibles. Pérez-Reverte ignora este aspecto al resumir que aprender matemáticas es aprender las reglas. Otras asignaturas científicas como física o química ni las nombra.
Vamos, no creo que esté descubriendo nada nuevo: en un examen de matemáticas las soluciones están bien o están mal, no hay vuelta de hoja. Ahora bien, en uno de historia la cosa cambia... no sólo depende de que sepas o no los hechos históricos, sino de que sepas explicarlos con coherencia y que luego el profesor entienda lo que quisiste decir.
Pues lo mismo pasa al redactar los libros