#19#2 Cuando era un crío recuerdo cómo me alegraba de haber nacido en los albores del futuro y miraba a las generaciones pasadas con aires de grandeza. Pensaba en ello atribuyendo a nuestros ancestros una ingenuidad terrible. Y no era cosa mía, sino algo que se percibía en el ambiente. Teníamos electricidad, agua corriente, transporte público, democracia, seguridad social... Todos pensábamos que formábamos parte del futuro. Del siglo XXI. A día de hoy, unos añitos después, no me cabe ninguna duda de que las generaciones venideras, las del siglo XXV por ejemplo, se referirán a nosotros como "la edad estúpida", "los años corruptos", "la vanguardia decadente", "el petroleosceno", o algo así. Y no comprenderán cómo éramos tan idiotas y en tantos aspectos diferentes. En fin, son los años que nos ha tocado vivir.