Evo Morales nacionaliza Iberdrola en Bolivia. Exijamos lo mismo en España

  1. #96   Seguro que en Bolivia y Venezuela están encantados de recibir a todos los fans de sus políticas que hay en menéame, aunque a la hora de la verdad me parece a mi que a estos les pones un billete de avión en la mano y casa en Caracas y te dicen que te vayas tu a pasar hambre, que ellos se quedan aquí a criticar el capitalismo salvaje desde su iPhone.
    votos: 3    karma: 24
  1. #105   #96 Va a haber que inventar otra teoría estilo "Godwin" para matar la estupidez ésa de "vete a Cuba" o "comunistas con iPhone". Propongo "hacer un gallir".

    ¿Es que no hay grises? ¿Tiene que ser todo blanco o negro? ¿La única alternativa al capitalismo salvaje es comunismo salvaje? ¿No se puede alabar alguna de las medidas de estos dirigentes y criticar otras? ¿Usar un iPhone (o cualquier símbolo capitalista) implica estar de acuerdo con que las materias primas de un país sean privatizadas y expoliadas sistemáticamente por alguna gran multinacional?

    Por otra parte, ¿no puedo querer cambiar mi país? ¿Por qué me tengo que ir a Bolivia, Venezuela o dónde sea? Mira que sois cansinos...
    votos: 1    karma: 15
  2. #109   #96 quizás tu idea de la felicidad parece haber sido construída con la televisión, la posesión de cachibaches y de cosas perecederas. Pero hay muchos indicadores que te sacarán de tu error:

    www.happyplanetindex.org/data/

    es curioso en paises en donde quizas hay menos atención medica o más delincuencia ¿no. Pero es que así funciona la felicidad capitalista, protegiendo a sus unidades de producción y multiplicando por 400 su consumo de ansiolíticos:

    yometiroalmonte.blogspot.com.es/2012/08/el-consumo-de-antidepresivos-y

    y controlados induciendo su propia parálisis y depresión. Con ultraviolencia en los medios, fármacos, publicidad, egoísmo social, competencia salvaje y todo tipo de abyecciones en unas sociedades que no sólo asfixian a los individuos, sino que últimamente también aspiran a manipular su biología.
    Todo ello con la ayuda de los inevitables retardados delante de sus pantallas y de cabrones que trabajan creando opinión para que todo siga igual o vaya a peor. Y lo curioso es que lo saben, pero es que mientras lo hacen piensan que con unos eurillos podrán quedarse al márgen en su submundo confortable, con sus hijos blanquitos y sus familias consumistas. Pobres gilipollas.
    votos: 0    karma: 8
comentarios cerrados

menéame