#115. Tu omnipotente palabra, oh Señor, se lanzó desde los tronos reales del cielo, como un guerrero implacable, en medio del país condenado al exterminio.
16. Empuñando como una espada afilada tu decreto irrevocable, se detuvo y sembró la muerte por todas partes: a la vez que tocaba el cielo, avanzaba sobre la tierra...
16. Empuñando como una espada afilada tu decreto irrevocable, se detuvo y sembró la muerte por todas partes: a la vez que tocaba el cielo, avanzaba sobre la tierra...