#58 Yo en el colegio era a veces bulleado y a veces bulleador, según el día, o qué sé yo. Sólo sé que una vez me empezó a perseguir uno de los que me bulleaban a mí (por haberle dado un balonazo jugando al fútbol, qué inyustisia), y tuve una revelación, me di la vuelta, él se paró, dubitativo, y comencé a perseguirle yo. Y le bulleé pero bien.
Como en los documentales de la dos cuando el ñu se encara a la leona y ésta sale huyendo despavorida.
En fin, los niños son los más crueles del universo, por el tema de 'experimentar' con otros. Lo importante es que si hay un matón o una banda matona, algún buen chaval tenga el tino de enfrentarse a ellos. "Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada".
Como en los documentales de la dos cuando el ñu se encara a la leona y ésta sale huyendo despavorida.
En fin, los niños son los más crueles del universo, por el tema de 'experimentar' con otros. Lo importante es que si hay un matón o una banda matona, algún buen chaval tenga el tino de enfrentarse a ellos. "Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada".