#5#4 Yo como gay y persona cada vez que los responsables de esas religiones abren la boca diciendo algo sobre mi sexualidad me siento jodidamente ofendido.
He dicho.
#34#4 Mofase de tus creencias no es mofarse de ti, si confundes eso es tu problema.
Ya sabes lo que dicen: "Si no quieres que me ría de tus creencias, no tengas creencias tan graciosas."
Y antes de hablar de bajeza moral, te recomendaría que te informases del origen del pastafarismo, ya que se creó cuando intentaron meter el creacionismo en las escuelas como una teoría científica. Eso si es bajeza moral, mentir, tergiversar, retorcer y pretender ensuciar la mente de jóvenes con sus patrañas haciéndolas pasar por ciencia.
#39#4 "Pero crear una religión a modo de burla me parece de bastante bajeza moral".
La misma "bajeza moral" que llevó a Charles Chaplin a hacer una parodia de Hitler. Desde luego hay moral en todo eso, pero no es necesariamente baja, aunque el medio para ridiculizar a Hitler pudo serlo (que tampoco en mi opinión). En realidad tienen que existir fuertes convicciones morales en la gente que hace este tipo de parodias. Hay que entender por qué personas con algo de culturilla (inicialmente universitarios, que como mínimo fueron ocurrentes) han parodiado algo con tanta pasión. Porque no son del tipo de gañanes de pueblo que, por el mero hecho de sentir placer sádico, hacen burla del tonto del pueblo, del cojo, de tímido o del débil, sino todo lo contrario: son personas más o menos cultas que han reaccionado de una manera inteligente y no violenta contra un poderoso grupo que desea imponer su ideología sobre la verdad o lo más aproximado a la verdad que podemos encontrarnos los seres humanos. Así que no es muy difícil ver que el pastafarismo como "El gran dictador" o cualquier parodia del poder injusto o errado, es una reacción moral, profundamente moral, que además debe también su intransigencia al propio cristianismo, porque los monoteísmos son los que nos han transmitido la idea (o mejor dicho: a través de los que hemos transmitido la idea) de la necesidad de la verdad.