#14 "Vaya Semanita" tiene un olfato sociológico mucho más desarrollado y más fino que cualquier otro programa de humor en España. Por ejemplo algo que me parte el culo es el retratito que le hacen a una especie que cada vez abunda más, el tipo que sus padres son de Cuenca pero es más nacionalista y más independentista que nadie y siempre está intentando hacer "méritos". Como esos Sánchez cacereños que cuándo llegan a Eukadi se convierten en los "Santxez"
En Cataluña por ejemplo tienen al chico este que es líder de las CUP, David Fernández Ramos, que en vez de lleva sus apellidos charnegos con honra y orgullo, los termina tuneando y ahora el figura se hace llamar David Fernàndez i Ramos (asín, inventándose lo del acentico torcido y el i copulativo)
Ya que no me "lucir" sonoro "Vilanova" o un "Palafrugell" me lo monto en plan casero para dar el pego
En fin ¿qué pensará su padre del desprecio que hace de su apellido? ¿Y sus primos de Huelva? No sé, es como si Durán i Lleida cada vez que va a pactar a Madrid con el PP se cambiase los apellidos por Durán Lérida Sería la risión. Pero nada, Polonia no sabe sacarle punta a material tan bueno como ese y hacer la merecida befa y escarnio, algo que a Vaya Semanita ni de broma se le hubiese escapado.
#41#14 Pues será que no hay apellidos catalanes que se han castellanizado. España está llena de apellidos catalanes que se castellanizaron. Por poner un mero ejemplo Puyol, que viene de Pujol. Fábregas, que viene de Fàbregues. Dalmacio, que viene de Dalmau. Piñol por Pinyol. Farré por Ferrer. Gabarro por Gavarró. Casas por Cases. Perpiñá por Perpinyà. Jufré por Jofré. Pijuan por Pijoan Roselló por Rosselló.
Hay un montonazo de apellidos catalanes castellanizados desde hace siglos debido a la política de castellanización emprendida desde hace siglos.
Me encanta como os rasgais las vestiduras con cosas que realmente son muy minoritarias en Cataluña y que se han hecho toda la vida en el resto de España. Es lo de que se primero la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio.
Mi opinión personal es que cada uno haga lo que le de la gana con su apellido, que para eso es suyo. Faltaría más que la familia, o incluso alguien que no tuviera nada que ver con la familia de uno, tuviera que decidir sobre este aspecto. Y si a una familia no le gusta que cambie Pujol por Puyol, o Fernández, por Fernàndez, pues oye, dos piedras. Como si el legado familiar cambiara por la nominativa.
En Cataluña por ejemplo tienen al chico este que es líder de las CUP, David Fernández Ramos, que en vez de lleva sus apellidos charnegos con honra y orgullo, los termina tuneando y ahora el figura se hace llamar David Fernàndez i Ramos (asín, inventándose lo del acentico torcido y el i copulativo)
Ya que no me "lucir" sonoro "Vilanova" o un "Palafrugell" me lo monto en plan casero para dar el pego
En fin ¿qué pensará su padre del desprecio que hace de su apellido? ¿Y sus primos de Huelva? No sé, es como si Durán i Lleida cada vez que va a pactar a Madrid con el PP se cambiase los apellidos por Durán Lérida