#16#11 Exacto. Aunque en el McDonald´s, Burger King y Kentucky Fried Chicken usan aceite vegetal.
Yo trabajé de joven (de eso hace años) en un Kentucky Fried Chicken y la limpieza era extrema, el aceite se cambiaba con mucha frecuencia (Usábamos unas 100 litros de aceite cada semana) y el pollo era de calidad excelente (Nos lo traía Guissona y el pollo se sacrificaba de madrugada y a nosotros nos los traían por la mañana).
Escuchaban las opiniones y sugerencias de los trabajadores. Sugerí en su momento que se pusiera, donde nos lavábamos las manos, un cepillito para quitar el empanado (harina + especias) de las uñas.
Lavábamos las freidoras TODOS los días (limpiando utensilios, cajón del aceite, bañeras donde empanábamos el pollo, etc. Y un lavado a fondo cada dos semanas). Las campanas brillaban puesto que se limpiaban con mucha frecuencia.
Va a parecer que estoy haciendo publicidad pero no es así. Hablo de mi experiencia en ese restaurante.
Solo tenéis que ver como brillan todos los restaurantes de comida rápida. El acero inoxidable es como un espejo.
Yo ahora cuando veo el programa del Chicote me da vergüenza ajena. Se te quitan las ganas de salir a cenar por ahí.
De hecho, hace años fuí a un restaurante muy famoso de Barcelona y mi acompañante se pidió una mariscada. Miro al suelo y le digo que se le ha caído al suelo un mejillón. Cuando vi que el "mejillón" se movía, flipé al descubrir que era una cucaracha de tamaño bíblico
#62#16 Precisamente ver una cucaracha no tiene que ser una señal o el culmen del sitio más sucio. Las plagas de insectos ocurren en todos los establecimientos, es decir, en todos entran. La limpieza está en acabar con ellas, no en no haber sufrido nunca ninguna.
#91#16 Trabajé en dos establecimientos de hostelería. Uno fue un Dominos que es el sitio más limpio que he visto en mi vida. Como tú dices, las cadenas son las más limpias. En este caso era verdad.
El otro establecimiento era un bar/cafetería de los que también hay menú del día y una carta de hamburguesas y eso. Y debo decir, que también estaba limpísimo. Nada se servía caducado jamás. De hecho, si veíamos que se iba caducar sin vender o estaba recien caducado no se sacaba al cliente y lo aprovechábamos comiendonoslo nosotros. Todo estaba etiquetadísimo, lo congelado y lo no y se respetaba. Jamás encontrarías en la cámara algo sin poner desde cuando estaba allí y cuando se estimaba su caducidad. Resultado: clientes satisfechos y encantados con la comida. Y a pesar de cierta bordería de algunos camareros había una clientela fiel, gozaba de bastante fama y pese a su tamaño avergonzaría en recaudación a todos los que salen en el programa de Chicote.
Cuando las cosas se hacen bien el cliente responde. Yo gracias a Dios no he trabajado en establecimientos donde sean guarros con la comida. Pero aunque sé que habré comido en antros, también sé que no todos los bares por muy "de abuelos" que sean descuidan la limpieza.
Yo trabajé de joven (de eso hace años) en un Kentucky Fried Chicken y la limpieza era extrema, el aceite se cambiaba con mucha frecuencia (Usábamos unas 100 litros de aceite cada semana) y el pollo era de calidad excelente (Nos lo traía Guissona y el pollo se sacrificaba de madrugada y a nosotros nos los traían por la mañana).
Escuchaban las opiniones y sugerencias de los trabajadores. Sugerí en su momento que se pusiera, donde nos lavábamos las manos, un cepillito para quitar el empanado (harina + especias) de las uñas.
Lavábamos las freidoras TODOS los días (limpiando utensilios, cajón del aceite, bañeras donde empanábamos el pollo, etc. Y un lavado a fondo cada dos semanas). Las campanas brillaban puesto que se limpiaban con mucha frecuencia.
Va a parecer que estoy haciendo publicidad pero no es así. Hablo de mi experiencia en ese restaurante.
Solo tenéis que ver como brillan todos los restaurantes de comida rápida. El acero inoxidable es como un espejo.
Yo ahora cuando veo el programa del Chicote me da vergüenza ajena. Se te quitan las ganas de salir a cenar por ahí.
De hecho, hace años fuí a un restaurante muy famoso de Barcelona y mi acompañante se pidió una mariscada. Miro al suelo y le digo que se le ha caído al suelo un mejillón. Cuando vi que el "mejillón" se movía, flipé al descubrir que era una cucaracha de tamaño bíblico