#27 «Si no me comunico no existo, me digo al son de Descartes. Otros días doy gracias por no tener que hablar, por no tener que llenar el silencio en la mesa con palabras vacías, por no tener que ofrecerme a acompañar a mi suegra al banco o al supermercado.»
Bendito paraíso social. No os podéis imaginar cuánto envidio esto que menciona el autor, el poder vivir en paz sin que nadie venga a molestarme con cosas absurdas que no me importan lo más mínimo.
#41 Otra cosa interesante del artículo es que la situación laboral de los (ya no tan) jóvenes incluso en un pais tan pujante como Corea es mala de narices...
#27 De todo se cansa uno, hamijo. Es algo que hay que vivir para poder decirlo. No es lo mismo que te molesten aquí día tras día (depende mucho del ambiente y personas), que llevar años sin contacto social allí y no poder tenerlo aunque quieras.
Bendito paraíso social. No os podéis imaginar cuánto envidio esto que menciona el autor, el poder vivir en paz sin que nadie venga a molestarme con cosas absurdas que no me importan lo más mínimo.