#40 Están disparando con pólvora de colores, tanto UPyD como la Sra. Aguirre saben mucho de manipulaciones y cortinas de humo. La "lideresa" de UPyD no permite que haya en su partido nadie que pueda hacerle sombra, y ya ha efectuado un par de purgas en sus cuadros, ella trabaja para sí misma y a su edad y con la experiencia de haberse paseado por partidos de izquierda, socialistas y conservadores, ahora es una especie de "cóctel" ideológico que poco tiene que ofrecer a la gran mayoría. Puede servir, y no sería poco, de pepito grillo.
La Sra. Aguirre tiene mucha más mala leche en sus planteamientos, siempre al filo de la insurrección dentro de su propio partido, socavando en lo posible, pero sin tirarse al río, a los actuales "jefes". Y cuando dice algo lo dice sabiendo que va a tener muchos aplausos en una parte de su electorado, aunque no tenga ni pies ni cabeza, excepto aquellas medidas que le permitan desmontar el estado del medio-bienestar que nos queda o esconder, aún más, la democracia a los ciudadanos.
Rebajar el número de concejales o representantes políticos a elegir (los que ellos eligen a dedo no se rebajarán si no es a la fuerza) sólo serviría para darles más poder a ellos mismos, quitando a los partidos minoritarios y dejando al bipartidismo todo el campo de juego. Si ahora pintan poco las minorías, ya no pintarían nada.
Desde la transición, que fue un pacto de no agresión entre la derecha franquista, para poder seguir con su poder intacto, y la progresía de socialistas, comunistas y algunas fuerzas nacionalistas, interesadas en que no se levantara el ejército, se acordó un sistema de partidos con muy poca representatividad real del ciudadano, que sólo tendría el derecho y el deber de colocar un voto -sin saber a quien lo daba realmente, en las urnas.
Los partidos, y por eso nunca hemos tenido democracia, hacen y deshacen en las listas electorales, dejando a los individuos leales a sus jefes -los mediocres y lameculos- y apartando a quienes tenían pensamiento propio, que debían de adaptarse -como el chaquetero de Gallardón o Aguirre- o salir por patas del mismo. Hasta tal extremo dominan las listas que las cúpulas de los partidos pueden hacer renunciar a sus puestos a cualquiera para hacer correr las listas y que entre quienes ellos quieren. Eso es un embrutecimiento del sistema, un mercadeo de sillones y una máquina de corrupción, que PP y PSOE han llevado a todas las instituciones públicas: judicatura, organismos de control, ayuntamientos, autonomías y gobierno.
Y así nos encontramos, con políticos mediocres e ineptos, aunque tengan títulos universitarios y carreras en instituciones privadas de lujo, que en la oposición no se enteran ni de lo que hacen sus elegidos donde tienen el poder y mucho menos se enteran, porque no quieren hacerlo, de lo que hacen los otros partidos. Y luego, cuando gobiernan, se pasan la mayor parte de la legislatura renegando de la herencia recibida y preparando las próximas elecciones.
Naturalmente, los planes para el cambio de modelos productivos a medio y largo plazo, la preparación de la sociedad para los nuevos tiempos y la mejora de las instituciones de control es algo que no entra en sus planes, sólo son ideas a tener en cuenta en los programas electorales, para dar alpiste a los votantes, y cuando llega una crisis les coge a todos ellos con los pantalones en las rodillas o las bragas bajadas, sin idea de qué hacer y con la improvisación por ley.
Y con esas herramientas ni Europa ni nadie se va a creer que pueden darle su confianza y su dinero, aunque el gobierno obedezca y ponga en marcha todas las medidas que les dicten, puesto que lo hacen mal, a destiempo y con más mentiras que hechos. Así nos está pasando.
LISTAS ABIERTAS YA.
LIMPIEZA EN LA POLÍTICA Y LA JUDICATURA (Limitación de mandatos).
DENUNCIA CONCORDATO YA.
La Sra. Aguirre tiene mucha más mala leche en sus planteamientos, siempre al filo de la insurrección dentro de su propio partido, socavando en lo posible, pero sin tirarse al río, a los actuales "jefes". Y cuando dice algo lo dice sabiendo que va a tener muchos aplausos en una parte de su electorado, aunque no tenga ni pies ni cabeza, excepto aquellas medidas que le permitan desmontar el estado del medio-bienestar que nos queda o esconder, aún más, la democracia a los ciudadanos.
Rebajar el número de concejales o representantes políticos a elegir (los que ellos eligen a dedo no se rebajarán si no es a la fuerza) sólo serviría para darles más poder a ellos mismos, quitando a los partidos minoritarios y dejando al bipartidismo todo el campo de juego. Si ahora pintan poco las minorías, ya no pintarían nada.
Desde la transición, que fue un pacto de no agresión entre la derecha franquista, para poder seguir con su poder intacto, y la progresía de socialistas, comunistas y algunas fuerzas nacionalistas, interesadas en que no se levantara el ejército, se acordó un sistema de partidos con muy poca representatividad real del ciudadano, que sólo tendría el derecho y el deber de colocar un voto -sin saber a quien lo daba realmente, en las urnas.
Los partidos, y por eso nunca hemos tenido democracia, hacen y deshacen en las listas electorales, dejando a los individuos leales a sus jefes -los mediocres y lameculos- y apartando a quienes tenían pensamiento propio, que debían de adaptarse -como el chaquetero de Gallardón o Aguirre- o salir por patas del mismo. Hasta tal extremo dominan las listas que las cúpulas de los partidos pueden hacer renunciar a sus puestos a cualquiera para hacer correr las listas y que entre quienes ellos quieren. Eso es un embrutecimiento del sistema, un mercadeo de sillones y una máquina de corrupción, que PP y PSOE han llevado a todas las instituciones públicas: judicatura, organismos de control, ayuntamientos, autonomías y gobierno.
Y así nos encontramos, con políticos mediocres e ineptos, aunque tengan títulos universitarios y carreras en instituciones privadas de lujo, que en la oposición no se enteran ni de lo que hacen sus elegidos donde tienen el poder y mucho menos se enteran, porque no quieren hacerlo, de lo que hacen los otros partidos. Y luego, cuando gobiernan, se pasan la mayor parte de la legislatura renegando de la herencia recibida y preparando las próximas elecciones.
Naturalmente, los planes para el cambio de modelos productivos a medio y largo plazo, la preparación de la sociedad para los nuevos tiempos y la mejora de las instituciones de control es algo que no entra en sus planes, sólo son ideas a tener en cuenta en los programas electorales, para dar alpiste a los votantes, y cuando llega una crisis les coge a todos ellos con los pantalones en las rodillas o las bragas bajadas, sin idea de qué hacer y con la improvisación por ley.
Y con esas herramientas ni Europa ni nadie se va a creer que pueden darle su confianza y su dinero, aunque el gobierno obedezca y ponga en marcha todas las medidas que les dicten, puesto que lo hacen mal, a destiempo y con más mentiras que hechos. Así nos está pasando.
LISTAS ABIERTAS YA.
LIMPIEZA EN LA POLÍTICA Y LA JUDICATURA (Limitación de mandatos).
DENUNCIA CONCORDATO YA.