#210#209"No voy a negar que haya situaciones que lleven a monopolio, pero se suele tratar de monopolios naturales, y en esos casos no voy a negar que, en el marco actual, la regulación sea necesaria."
Bien, estamos de acuerdo en que hay que mirar caso por caso.
"De hecho, me parece una vergüenza que se gaste el dinero del contribuyente en imprimir carteles con el careto de Mariano o el de ZP."
Yo defiendo que los partidos/candidaturas reciban una financiación estrictamente proporcional a los votos recibidos. Si todos somos iguales, no es justo que el más rico tenga más influencia política que el más pobre. Es decir que, a mi, me parece una vergüenza que Mariano o ZP dispongan de un dinero para imprimir sus caretos superior al total gastado en campaña dividido por el porcentaje de votos recibidos por sus candidaturas en las anteriores elecciones. Con el dinero que les corresponde por los votos obtenidos creo que pueden gastárselo en lo que les permita la ley.
El problema de que se fabriquen armas es de los vendedores de armas que financian a partidos políticos a cambio de que que les dejen segir traficando. Y el problema de los que matan con armas es el de los que matan con armas que financian a partidos políticos a cambo de que les dejen seguir comprándolas.
Para no alargarme demasiado, te desarrollo esquemáticamente, de entre todas mis razones para prohibir la financiación privada de candidaturas electorales, las estrictamente financieras:
De los particulares que financian campañas electorales, la mayoría lo hacen de forma altruista y otros lo hacen a cambio de que las políticas públicas les favorezcan económicamente.
Concretamente, estos últimos suelen proceder así: Una empresa da una cantidad A a un gobierno. Este, en lugar de asignar una contrata a la empresa más eficiente del mercado que cobraría la cantidad B a la administración, se la otorga a a la empresa que le ha financiado. Esta empresa cobrará la cantidad C a la administración. Lógicamente, C será superior a A+B. Por tanto, nos habrán robado la cantidad C-B. El reparto del botín seria A para los políticos y C-B-A para los empresarios. En lenguaje no matemático: los empresarios corruptores se llevan la cantidad presupuestada (C) menos el costo de la contrata (B) menos la comisión de los políticos (A).
Si sumas todas las cantidades C-B de un país, tendrás el costo total de permitir la financiación privada de las campañas. Si este costo total es superior a la suma de todos los donativos de particulares (tanto los de los que lo hacen de forma altruista como las cantidades A), estarás de acuerdo en que sale más barato que el estado pague las campañas. ¿No?
Bien, estamos de acuerdo en que hay que mirar caso por caso.
"De hecho, me parece una vergüenza que se gaste el dinero del contribuyente en imprimir carteles con el careto de Mariano o el de ZP."
Yo defiendo que los partidos/candidaturas reciban una financiación estrictamente proporcional a los votos recibidos. Si todos somos iguales, no es justo que el más rico tenga más influencia política que el más pobre. Es decir que, a mi, me parece una vergüenza que Mariano o ZP dispongan de un dinero para imprimir sus caretos superior al total gastado en campaña dividido por el porcentaje de votos recibidos por sus candidaturas en las anteriores elecciones. Con el dinero que les corresponde por los votos obtenidos creo que pueden gastárselo en lo que les permita la ley.
El problema de que se fabriquen armas es de los vendedores de armas que financian a partidos políticos a cambio de que que les dejen segir traficando. Y el problema de los que matan con armas es el de los que matan con armas que financian a partidos políticos a cambo de que les dejen seguir comprándolas.
Para no alargarme demasiado, te desarrollo esquemáticamente, de entre todas mis razones para prohibir la financiación privada de candidaturas electorales, las estrictamente financieras:
De los particulares que financian campañas electorales, la mayoría lo hacen de forma altruista y otros lo hacen a cambio de que las políticas públicas les favorezcan económicamente.
Concretamente, estos últimos suelen proceder así: Una empresa da una cantidad A a un gobierno. Este, en lugar de asignar una contrata a la empresa más eficiente del mercado que cobraría la cantidad B a la administración, se la otorga a a la empresa que le ha financiado. Esta empresa cobrará la cantidad C a la administración. Lógicamente, C será superior a A+B. Por tanto, nos habrán robado la cantidad C-B. El reparto del botín seria A para los políticos y C-B-A para los empresarios. En lenguaje no matemático: los empresarios corruptores se llevan la cantidad presupuestada (C) menos el costo de la contrata (B) menos la comisión de los políticos (A).
Si sumas todas las cantidades C-B de un país, tendrás el costo total de permitir la financiación privada de las campañas. Si este costo total es superior a la suma de todos los donativos de particulares (tanto los de los que lo hacen de forma altruista como las cantidades A), estarás de acuerdo en que sale más barato que el estado pague las campañas. ¿No?