#6#4 Eso dependerá de su clase social. A los 13 años los niños involucrados en este tipo de hechos son atendidos por el sistema de protección, uno de los primeros servicios públicos en ser privatizados casi al completo en España.
Es un sistema peculiar. Por ejemplo, si se descubre que un niño de 13 años ha estado disparando armas y es de una familia desestructurada (padres divorciados, sospechas de consumo de drogas en la familia, etc.) puede que no pase nada (como en el caso del infante Froilán) o que meten en la cárcel a alguno de los progenitores.
En un caso como este, si se trata de chavales de clase media o alta muy posiblemente haya pocas repercusiones más allá de las económicas y un buen susto, pero si se trata de un chaval de una zona pobre o de familia inmigrante, puede acabar en un centro de "protección terapéutico" privado, en los que ha habido suicidios, malos tratos, etc: www.es.amnesty.org/paises/espana/menores-en-centros/
En cuanto a lo que habría que hacer. Creo que a los 13 años la mayoría de los actos vienen condicionados por el entorno social, la educación recibida y en cierta medida el carácter. No creo que tenga ningún sentido meter a este preadolescente en la cárcel como pedirán algunos, aunque desde luego hay que tomar medidas para ver qué ha fallado y qué puede hacerse para evitar que vuelva a ocurrir.
#81#6 Muy buen comentario, en cuanto a lo que ha fallado seguramente lo que le fallan a muchos de estos casos, o no con suficiente severidad, el no enseñar a los chavales desde que son pequeños, tanto en casa como en las escuelas y en la sociedad en general, que cada acción conlleva una reacción, es decir, que lo que haces tiene consecuencias, ya sea tirar una palomita en un cine como tirar una piedra de 15 kilos desde un puente encima de un coche.
#87#6 Comentario muy sensato. Pero pienso en la familia de la víctima, en como puede sentirse al ver que la muerte de su ser querido queda impune. Por otro lado esas medidas que propones no garantizan que el día de mañana ese menor pueda reincidir.
Es un sistema peculiar. Por ejemplo, si se descubre que un niño de 13 años ha estado disparando armas y es de una familia desestructurada (padres divorciados, sospechas de consumo de drogas en la familia, etc.) puede que no pase nada (como en el caso del infante Froilán) o que meten en la cárcel a alguno de los progenitores.
En un caso como este, si se trata de chavales de clase media o alta muy posiblemente haya pocas repercusiones más allá de las económicas y un buen susto, pero si se trata de un chaval de una zona pobre o de familia inmigrante, puede acabar en un centro de "protección terapéutico" privado, en los que ha habido suicidios, malos tratos, etc: www.es.amnesty.org/paises/espana/menores-en-centros/
En cuanto a lo que habría que hacer. Creo que a los 13 años la mayoría de los actos vienen condicionados por el entorno social, la educación recibida y en cierta medida el carácter. No creo que tenga ningún sentido meter a este preadolescente en la cárcel como pedirán algunos, aunque desde luego hay que tomar medidas para ver qué ha fallado y qué puede hacerse para evitar que vuelva a ocurrir.