La diferencia entre la energía solar y la nuclear es que en la primera hay sobreconfianza y en la segunda hay una clara consciencia de los riesgos.
Un trabajador cualquiera, incluso de la limpieza, en una central nuclear debe pasar múltiples controles de seguridad para evitar riesgos y accidentes. Un instalador de placas solares se sube al tejado sin arnés porque es demasiado engorroso ponérselo.
En el caso del petróleo sí somos conscientes de que puede arder y explotar y se toman medidas de seguridad, pero su uso está tan extendido que es inevitable que se produzcan accidentes mortales diariamente (no cada 20 años como con las nucleares).
La diferencia entre la energía solar y la nuclear es que en la primera hay sobreconfianza y en la segunda hay una clara consciencia de los riesgos.
Un trabajador cualquiera, incluso de la limpieza, en una central nuclear debe pasar múltiples controles de seguridad para evitar riesgos y accidentes. Un instalador de placas solares se sube al tejado sin arnés porque es demasiado engorroso ponérselo.
En el caso del petróleo sí somos conscientes de que puede arder y explotar y se toman medidas de seguridad, pero su uso está tan extendido que es inevitable que se produzcan accidentes mortales diariamente (no cada 20 años como con las nucleares).