#254#253 Hasta cierto punto, sí, podría decirse que el cielo es una dictadura. Sin embargo, ¿Que tiene de malo? Ningún sistema político es bueno o malo, todo depende de la gente y sus gobernantes. Hay dictaduras que han funcionado mejor que las demcracias y viceversa. Si Dios es bueno y nosotros también, y nosotros somos parte de Dios, ¿Cuál es el problema? Si Dios lo sabe todo, y nos muestra su propósito, ¡Perfecto!
Por otra parte, las oraciones me parecen una forma de democracia perfecta, ya que todosparticipan y sólo se escoge la decisión correcta, luego que se han dado las peticiones.
Además, vivimos rodeados de "dictaduras": los deseos, las necesidades, incluso las presiones sociales. Por eso creo que comparar el cielo con una dictadura es tan absurdo como compararlo con las cosas que he mencionado.
#256#254 "Hasta cierto punto, sí, podría decirse que el cielo es una dictadura. Sin embargo, ¿Que tiene de malo? Ningún sistema político es bueno o malo, todo depende de la gente y sus gobernantes. Hay dictaduras que han funcionado mejor que las demcracias y viceversa. Si Dios es bueno y nosotros también, y nosotros somos parte de Dios, ¿Cuál es el problema?"
Pues principalmente que tu dios Yahveh (el dios de la Biblia) no es bueno, como digo en #250 ha organizado desmadres que ni Palpatine en sus peores días. Claro que Yahveh existe en la misma forma en que existe Palpatine (y los dos quieren poner su particular "orden" en el universo), pero igual que Palpatine Yahveh no es un personaje edificante, es un villano (bueno si tienen algo de edificante los villanos es para que sepamos que es lo que no hay que hacer). Yahveh no es un personaje humano o moralmente dudoso como Zeus o Apolo, Yahveh es muy, muy malo. Y hombre una democracia puede funcionar mucho peor que una dictadura, pero siempre será mejor (ahora cito a un creyente): bit.ly/MsPs8G
Por otra parte, las oraciones me parecen una forma de democracia perfecta, ya que todosparticipan y sólo se escoge la decisión correcta, luego que se han dado las peticiones.
Además, vivimos rodeados de "dictaduras": los deseos, las necesidades, incluso las presiones sociales. Por eso creo que comparar el cielo con una dictadura es tan absurdo como compararlo con las cosas que he mencionado.