Una de ellas es de su periodo de profesor: cuentan que la oratoria no era lo suyo y sus clases eran aburridísimas, por lo que se acostumbró a ver el aula medio vacía. De repente, comenzó a verla llena un día tras otroy no lograba comprender la razón, hasta que le preguntó a su sobrino: –Verá usted, tío. Es que usted tiene la costumbre de repetir la muletilla “completamente” sin venir a ton ni son y los amigos juegan a pares o impares.
Don Santiago calló y, al día siguiente, con la clase llena dio la lección muy lentamente para que no se le escapara la muletilla.
Al dar la hora entró el bedel con la consabida frase: – Es la hora señor catedrático.
Y entonces Ramón y Cajal terminó diciendo:
- Completamente, completamente, completamente; hoy ganan los impares.” www.yagodemarta.com/articulos/la-oratoria-de-ramon-cajal/
La otra: dicen que el 6 de octubre de 1906, cerca de la medianoche llamaron insistentemente a su puerta. AL abrir le dieron un telegrama en el que le comunicaban que le habían concedido el Premio Nóobel de Medicina. En ese mometno solo comentó: "esto es una broma de los estudiantes" y volvió a la cama sin darle más importancia al asunto. www.saberhistoria.com.ar/2011/02/16/%C2%BFun-nobel-de-broma/
Una de ellas es de su periodo de profesor: cuentan que la oratoria no era lo suyo y sus clases eran aburridísimas, por lo que se acostumbró a ver el aula medio vacía. De repente, comenzó a verla llena un día tras otroy no lograba comprender la razón, hasta que le preguntó a su sobrino:
–Verá usted, tío. Es que usted tiene la costumbre de repetir la muletilla “completamente” sin venir a ton ni son y los amigos juegan a pares o impares.
Don Santiago calló y, al día siguiente, con la clase llena dio la lección muy lentamente para que no se le escapara la muletilla.
Al dar la hora entró el bedel con la consabida frase: – Es la hora señor catedrático.
Y entonces Ramón y Cajal terminó diciendo:
- Completamente, completamente, completamente; hoy ganan los impares.”
www.yagodemarta.com/articulos/la-oratoria-de-ramon-cajal/
La otra: dicen que el 6 de octubre de 1906, cerca de la medianoche llamaron insistentemente a su puerta. AL abrir le dieron un telegrama en el que le comunicaban que le habían concedido el Premio Nóobel de Medicina. En ese mometno solo comentó: "esto es una broma de los estudiantes" y volvió a la cama sin darle más importancia al asunto.
www.saberhistoria.com.ar/2011/02/16/%C2%BFun-nobel-de-broma/