Sin embargo, la pretensión del Banco de Valencia, en la actualidad intervenido por el Banco de España, pasa de esta forma por recuperar no sólo los 2,5 millones de euros a los que fue rebajada la fianza impuesta contra Matas -y recientemente cancelada por el juez instructor del caso Palma Arena, José Castro, al considerar que ya no se mantienen las condiciones por las que fue decretada- sino también los cerca de 1,5 millones que éste adeuda en concepto de intereses de demora y costas de ejecución.