#44#22 Ah, claro, si por molar... yo incluso ilegalizaría al PP para que no se llevara el dinero público. Molaría más que verlos humillados en las andaluzas, que el dinero se lo pueden llevar igual igual.
De hecho, ahora que lo pienso, esta era la excusa oficial (bueno, una de ellas) para que Bildu o Amaiur no pudieran ser democráticamente elegidos.
El problema es que la cuestión no es quién nos guste o deje de gustar, o el dinero que queramos que se embolse cada uno, sino los derechos fundamentales. El suyo a la libertad de expresión, por supuesto. Pero también el de otros hijos de puta como él a escucharlo, y el del resto a boicotearlo.
Los grupos de presón no me molan porque suponen una interferencia a mi modo de ver injusta en las elecciones particulares de cada uno. No me vengáis ahora con que los homófobos también se meten en las elecciones de otros, porque estoy absolutamente de acuerdo con eso, pero esa no es la cuestión. La libertad de uno acaba donde empieza la del otro, también lo sé. Pero aquí no se atenta contra la libertad de nadie, sí contra su dignidad y su orgullo, lo cual es repugnante, pero es que si nos pusiéramos a censurar a cada elemento que falta al respeto a un colectivo, esta web, sin ir más lejos, no existiría.
Supongo que no tengo que explicar que me da asco este esperpento. Pero una cosa no quita la otra.
#57#44 Los grupos de presión han conseguido muchas cosas, generalmente justas, como por ejemplo que se dejara de discriminar legalmente a los negros en EE. UU. Que se prohíba una expresión tan manifiesta y flagrante de homofobia también deberías considerarlo positivo.
Es que la dignidad de las personas, y a que nadie pida su muerte por alguna condición personal, también es un derecho fundamental .
De hecho, ahora que lo pienso, esta era la excusa oficial (bueno, una de ellas) para que Bildu o Amaiur no pudieran ser democráticamente elegidos.
El problema es que la cuestión no es quién nos guste o deje de gustar, o el dinero que queramos que se embolse cada uno, sino los derechos fundamentales. El suyo a la libertad de expresión, por supuesto. Pero también el de otros hijos de puta como él a escucharlo, y el del resto a boicotearlo.
Los grupos de presón no me molan porque suponen una interferencia a mi modo de ver injusta en las elecciones particulares de cada uno. No me vengáis ahora con que los homófobos también se meten en las elecciones de otros, porque estoy absolutamente de acuerdo con eso, pero esa no es la cuestión. La libertad de uno acaba donde empieza la del otro, también lo sé. Pero aquí no se atenta contra la libertad de nadie, sí contra su dignidad y su orgullo, lo cual es repugnante, pero es que si nos pusiéramos a censurar a cada elemento que falta al respeto a un colectivo, esta web, sin ir más lejos, no existiría.
Supongo que no tengo que explicar que me da asco este esperpento. Pero una cosa no quita la otra.