#6#1#5 Según lei el catalán es demasiado parecido al castellano para notar esa mejora, con el euskera si funcionaría, aunque siempre aprenderlo que sea un placer y no una obsesión ni una obligación.
#8#6 para mi aprender un segundo idioma (el castellano) no fue ni un placer ni una obligación ... fue de la forma más natural. Con la inmersión lingüstica en una sociedad donde el castellano está en todas partes, menos, afortunadamente para mi bilingüismo, en mis círculos más íntimos y en la escuela, donde predominaba el catalán (por otra inmersión lingüística que compensa a la primera).
Porque, sabes? ... estamos hablando de niños, no de gente manipulada ideológicamente, tan ideologizada que pueden llegar a negar a sus hijos el derecho a ser bilingües.
#10#6 por cierto ... donde leíste eso? ... porque a los diputados del congreso no les parece tan "parecido", cuando tienen que gastar dinero en traductores para poder entender a otros diputados que utilizan su lengua materna en su país.
#11 El bilingüismo es ventajoso, como apunta #6, en el caso de que los idiomas no tengan un mismo origen o que, al menos, los idiomas tengan una gramática algo diferente y la construcción de las oraciones no guarde un mismo esquema.
Es decir, tiene mucha más ventaja un bilingüe en francés/japonés (por poner un ejemplo extremo), que un bilingüe en castellano/italiano.
#16#15 perdona, en realidad pensaba que eras el mismo comentarista de #6. Aún así, no estoy de acuerdo contigo, ya que el hecho de saber diferenciar entre una "a" abierta de una cerrada o una neutra por supuesto que da una gran ventaja para aprender otros idiomas cómo el inglés (con un montón de fonemas), sobre todo para hablarlos y entenderlos. Decir que los conocimientos fonológicos no afectan al conocimiento de idiomas es cómo decir que no hay diferencias entre la palabra "chocolate" en inglés y en castellano porque se escriben igual. En mi humilde opinión, claro...