#5#3 "La primera democracia de la historia fue la ateniense. En ella había una fórmula sencilla pero sumamente eficaz de quitarse de encima a los líderes, legisladores y gobernantes que no gustaban: escribir su nombre en una pieza de cerámica, llamada ostrakon. La suma de ostraka (ostrakon en plural) o piezas de cerámica determinaba, si superaba cierto número, el exilio de aquel cuyo nombre apareciese escrito en ellas. Con ese ingenioso método se quitaron de encima los atenienses a muchos de sus peores gobernantes, así como a algunos de los mejores, en los peores momentos. La palabra ostracismo deriva de esta ya perdida costumbre de los atenienses".
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