#27#6 Por supuesto no los soluciona, pero solo los que lo padecen saben bien lo duro que resulta avanzar en nuestra sociedad cuando se entra en una espiral económica negativa y ves que todo aquello por lo que llevas años luchando se esfuma.
Lejos de haber medios para poder resurgir de la situación, una vez se entra en ella es como un círculo vicioso del que no resulta nada fácil salir y todo se vuelve más complicado y laborioso de realizar.
La sociedad, francamente te da la espalda como conjunto, otra cosa es que tus allegados puedan echarte una mano, pero aún así, estar ahogado económicamente genera mucha, mucha ansiedad (siempre que antes se tuviera una vida "normal", supongo) y una crisis personal que, en función de cada individuo, resulta difícil de soportar.
No justifico un suicidio, por supuesto, pero hablar es fácil cuando se hace desde fuera. De una u otra forma, es un indicativo de hacia dónde avanzamos como sociedad, en que la pérdida de un trabajo ponga en riesgo todo aquello que te ha costado lograr años y te plantees quitarte la vida.
Luego están los listos, que sin ningún esfuerzo logran millones en un momento, a costa de los primeros claro.
Siento generalizar, pero en especial hago referencia a políticos y banqueros, dinero fácil a partir del sudor y, lamentablemente, a veces la vida de las personas.
Les importamos un pimiento, y aún manteniendo las formas (entiéndase manifestaciones múltiples) ellos han respondido con violencia para callarnos.
Si seguimos esperando que toda la chusma que nos dirige arreglen esta situación, lo llevamos claro y estos hechos no harán más que incrementarse, aunque estas cosas no acostumbran a ser publicadas en los medios.
Lejos de haber medios para poder resurgir de la situación, una vez se entra en ella es como un círculo vicioso del que no resulta nada fácil salir y todo se vuelve más complicado y laborioso de realizar.
La sociedad, francamente te da la espalda como conjunto, otra cosa es que tus allegados puedan echarte una mano, pero aún así, estar ahogado económicamente genera mucha, mucha ansiedad (siempre que antes se tuviera una vida "normal", supongo) y una crisis personal que, en función de cada individuo, resulta difícil de soportar.
No justifico un suicidio, por supuesto, pero hablar es fácil cuando se hace desde fuera. De una u otra forma, es un indicativo de hacia dónde avanzamos como sociedad, en que la pérdida de un trabajo ponga en riesgo todo aquello que te ha costado lograr años y te plantees quitarte la vida.
Luego están los listos, que sin ningún esfuerzo logran millones en un momento, a costa de los primeros claro.
Siento generalizar, pero en especial hago referencia a políticos y banqueros, dinero fácil a partir del sudor y, lamentablemente, a veces la vida de las personas.
Les importamos un pimiento, y aún manteniendo las formas (entiéndase manifestaciones múltiples) ellos han respondido con violencia para callarnos.
Si seguimos esperando que toda la chusma que nos dirige arreglen esta situación, lo llevamos claro y estos hechos no harán más que incrementarse, aunque estas cosas no acostumbran a ser publicadas en los medios.