#33#5 apunto a lo que #17, y no es una cuestión de "calidad" sino sanitaria.
Yo soy consumidor ocasional, y con los años cada día me horroriza más fumar hachís, después de que he ido enterándome el tipo de mierda con la que mezclan el hachís (como champú, para hacerlo más cremoso). Por eso en una situación como la actual en la que el Estado se arroga no-se-qué derecho a prohibir las sustancias que le apetece, fumo estrictamente marihuana en la que yo vea bien el cogollito. De hecho cada vez más fumo de mi cosecha o de cosechas de amigos.
Lo mismo me pasa con los psicodélicos. Me gusta pegarme de vez en cuando un viajecito -y no lo llamaría una droga recreativa, es mucho más profundo que eso-, pero si quiero estar seguro de lo que tomo, tomo setas psilocybe ya que obviamente la seta es la seta y no me vas a dar gato por liebre. Me gustaría probar compuestos como los 2C-x, el LSD o el DMT, pero o bien encuentro alguien fiabilísimo (difícil), o aprendo a hacer tests a las sustancias. De otro modo estoy poniendo en riesgo mi salud, gracias al prohibicionismo que acaba siendo un peligro para la salud pública mucho mayor que el consumo.
Yo soy consumidor ocasional, y con los años cada día me horroriza más fumar hachís, después de que he ido enterándome el tipo de mierda con la que mezclan el hachís (como champú, para hacerlo más cremoso). Por eso en una situación como la actual en la que el Estado se arroga no-se-qué derecho a prohibir las sustancias que le apetece, fumo estrictamente marihuana en la que yo vea bien el cogollito. De hecho cada vez más fumo de mi cosecha o de cosechas de amigos.
Lo mismo me pasa con los psicodélicos. Me gusta pegarme de vez en cuando un viajecito -y no lo llamaría una droga recreativa, es mucho más profundo que eso-, pero si quiero estar seguro de lo que tomo, tomo setas psilocybe ya que obviamente la seta es la seta y no me vas a dar gato por liebre. Me gustaría probar compuestos como los 2C-x, el LSD o el DMT, pero o bien encuentro alguien fiabilísimo (difícil), o aprendo a hacer tests a las sustancias. De otro modo estoy poniendo en riesgo mi salud, gracias al prohibicionismo que acaba siendo un peligro para la salud pública mucho mayor que el consumo.