#63#49, Usando alguno de tus ejemplos:
Imagina que vas a un taller. Tienes la presión de una rueda sensiblemente más baja que las otras 3 o, lo que es lo mismo, un pinchazo.
LLegas al concesionario en el que has comprado el coche y la persona del mostrador te pide todos los datos que se le ocurran: nombre, DNI, dirección, teléfono, modelo del coche, año de fabricación, motorización, kilometraje, cinta que llevas en el radiocasete, aroma del ambientador, etc...
Tras 10 minutos dando esos datos (porque la persona del mostrador, invariablemente sufre un grave problema auditivo: Pérez. Me apellido Pérez. pe - e - erre - zeta. "Muy bien señor Pelaez. En seguida le atendemos"), resulta que te pasan con un mecánico que te pregunta la misma retahila de preguntas en el mismo orden y, no sólo eso, sino que empieza a hacer las siguientes pruebas:
- Comprueba que la radio funciona.
- Comprueba que las ventanillas suben y bajan perfectamente.
- Comprueba el líquido refrigerante, la batería, el nivel de agua del limpiaparabrisas, todas las luces, etc...
Y, por último, media hora después, llega a la conclusión de que es un pichazo pero, como en ese momento no tienen ruedas para tu coche, te dicen que te vuelvas a casa y que te llamarán en los próximos días para que pases a cambiarla.
Pues bien, ese es el servicio técnico que ofrecéis. Y, personalmente, me da igual que el 90% de las llamadas sean por culpa del usuario. Yo tengo MI contrato, y quiero que resolváis MIS problemas, en el acto; que para eso me cobráis. Porque ahí nunca hay problemas. El recibo siempre llega puntual.
Imagina que vas a un taller. Tienes la presión de una rueda sensiblemente más baja que las otras 3 o, lo que es lo mismo, un pinchazo.
LLegas al concesionario en el que has comprado el coche y la persona del mostrador te pide todos los datos que se le ocurran: nombre, DNI, dirección, teléfono, modelo del coche, año de fabricación, motorización, kilometraje, cinta que llevas en el radiocasete, aroma del ambientador, etc...
Tras 10 minutos dando esos datos (porque la persona del mostrador, invariablemente sufre un grave problema auditivo: Pérez. Me apellido Pérez. pe - e - erre - zeta. "Muy bien señor Pelaez. En seguida le atendemos"), resulta que te pasan con un mecánico que te pregunta la misma retahila de preguntas en el mismo orden y, no sólo eso, sino que empieza a hacer las siguientes pruebas:
- Comprueba que la radio funciona.
- Comprueba que las ventanillas suben y bajan perfectamente.
- Comprueba el líquido refrigerante, la batería, el nivel de agua del limpiaparabrisas, todas las luces, etc...
Y, por último, media hora después, llega a la conclusión de que es un pichazo pero, como en ese momento no tienen ruedas para tu coche, te dicen que te vuelvas a casa y que te llamarán en los próximos días para que pases a cambiarla.
Pues bien, ese es el servicio técnico que ofrecéis. Y, personalmente, me da igual que el 90% de las llamadas sean por culpa del usuario. Yo tengo MI contrato, y quiero que resolváis MIS problemas, en el acto; que para eso me cobráis. Porque ahí nunca hay problemas. El recibo siempre llega puntual.