El problema es que no van a mirar en la concesión si es catalán o español...sino si es de unos amiguetes o no...
Lo que no entiendo es esta manía por uniformarlo todo y decirle a todo el mundo qué debe hacer, qué lengua hablar, qué vender en las ramblas o qué coche comprar al taxista.
El problema es que no van a mirar en la concesión si es catalán o español...sino si es de unos amiguetes o no...
Lo que no entiendo es esta manía por uniformarlo todo y decirle a todo el mundo qué debe hacer, qué lengua hablar, qué vender en las ramblas o qué coche comprar al taxista.