#38#31 Freddy Mac no es pública exactamente, sino una propiedad privada pero de constitución pública, una empresa patrocinada por el gobierno con un fin claro y concreto:
"Government-sponsored enterprises (GSE), en inglés empresas patrocinadas por el Gobierno, es un término empleado en los Estados Unidos de América para designar a un grupo de corporaciones de servicios financieros creadas por el Congreso de esa nación con el fin de aumentar el flujo de créditos a determinados sectores de la economía estadounidense y mejorar la eficiencia y transparencia de aquellos sectores del mercado de capitales."
Vamos, que estas empresas, además de las puertas giratorias, tienen carta blanca para meter presión con lobbies y cambiar leyes a su favor, de tal manera que les permitan acaparar el dinero público con el mínimo gasto, así como disminuyendo sus pagos de impuestos. Otras empresas también hacen presión, pero sin ese favoritismo gubernamental y a un mayor coste.
#49#31 No es mucho más complicado es una revendedora pública de hipotecas. Y tienes razón en lo de que es como un seguro de coche... sólo que esto es como un fraude al seguro... #32 No me lo parece3 más bien justo lo contrario. #33 La realidad es que esto es jugar con dos barajas. #38 Ya bueno, salvo que básicamente quebró y el Gobierno les abrió barra libre de crédito a tipos reducidos de la Reserva Federal... y puso a los consejeros, es decir la había nacionalizado entrando en el accionariado.
"Government-sponsored enterprises (GSE), en inglés empresas patrocinadas por el Gobierno, es un término empleado en los Estados Unidos de América para designar a un grupo de corporaciones de servicios financieros creadas por el Congreso de esa nación con el fin de aumentar el flujo de créditos a determinados sectores de la economía estadounidense y mejorar la eficiencia y transparencia de aquellos sectores del mercado de capitales."
Vamos, que estas empresas, además de las puertas giratorias, tienen carta blanca para meter presión con lobbies y cambiar leyes a su favor, de tal manera que les permitan acaparar el dinero público con el mínimo gasto, así como disminuyendo sus pagos de impuestos. Otras empresas también hacen presión, pero sin ese favoritismo gubernamental y a un mayor coste.