#2 Que conste que no he querido quitarle mérito a Luis del Pino, no hay más que ver su blog de hoy para ver que él no se queda atrás:
¿Quién quema retratos de los Reyes? La respuesta a esa pregunta es: ¿y qué más da? Lo que verdaderamente importa no es quién quema los retratos de los Reyes, sino quién paga a los que los queman. En otras palabras, la pregunta verdaderamente relevante es: ¿quién ha puesto en marcha esa campaña y qué objetivos espera conseguir?
[...]
La pregunta es todavía más inquietante cuando se constata que, en realidad, los Servicios del Estado sí que se han infiltrado desde hace treinta años en los movimientos nacionalistas radicales. Pero esa labor de infiltración no se ha dirigido a acabar con esos movimientos, sino justamente a lo contrario: a consolidarlos en una opción con posibilidades electorales.
[...]
Así que podemos replantear la pregunta anterior de una manera mucho más cruda: ¿Por qué los Servicios del Estado no sólo no han dinamitado, sino que han contribuido a mantener los nacionalismos radicales? ¿Para qué es útil, a quién sirve, el mantenimiento de la presión nacionalista? ¿Quién marca, en realidad, los objetivos de los Servicios del Estado? ¿Estamos seguros de que los Servicios del Estado trabajan realmente para el Estado?
¿Quién quema retratos de los Reyes? La respuesta a esa pregunta es: ¿y qué más da? Lo que verdaderamente importa no es quién quema los retratos de los Reyes, sino quién paga a los que los queman. En otras palabras, la pregunta verdaderamente relevante es: ¿quién ha puesto en marcha esa campaña y qué objetivos espera conseguir?
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La pregunta es todavía más inquietante cuando se constata que, en realidad, los Servicios del Estado sí que se han infiltrado desde hace treinta años en los movimientos nacionalistas radicales. Pero esa labor de infiltración no se ha dirigido a acabar con esos movimientos, sino justamente a lo contrario: a consolidarlos en una opción con posibilidades electorales.
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Así que podemos replantear la pregunta anterior de una manera mucho más cruda: ¿Por qué los Servicios del Estado no sólo no han dinamitado, sino que han contribuido a mantener los nacionalismos radicales? ¿Para qué es útil, a quién sirve, el mantenimiento de la presión nacionalista? ¿Quién marca, en realidad, los objetivos de los Servicios del Estado? ¿Estamos seguros de que los Servicios del Estado trabajan realmente para el Estado?
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